Hay días en los que parece que has estado en tres campeonatos diferentes. Hoy ha sido uno de ellos.

La mañana comenzó con hockey sobre patines. Después tocó cambiar de disciplina y acercarme al Inline Freestyle, donde las competiciones se viven de una manera muy distinta a lo que estoy acostumbrado a fotografiar. Y, de allí, cambio de sede para terminar la jornada con dos partidos de hockey línea.

Cuatro competiciones, varias modalidades y unas cuantas horas de pista. Al final, el hotel sigue siendo ese lugar al que volvemos para desayunar y cenar. El resto del día transcurre entre pabellones, desplazamientos, cámaras, fotografías que seleccionar y mensajes que enviar.

Pero hoy también hubo tiempo para celebrar.

Pau Bosch consiguió la medalla de bronce en Classic Slalom sénior masculino, sumando un nuevo podio para España en estos World Skate Games.

En la competición femenina, en cambio, nos encontramos con una de esas situaciones que te recuerdan que no siempre resulta sencillo entender lo que estás viendo, incluso cuando tienes delante una clasificación.

Con diez participantes, antes de la actuación de la última española, Laura Oria aparecía tercera en la tabla mientras Alexandra todavía figuraba sin clasificar. Todo apuntaba a que una de las dos terminaría llevándose una medalla. Sin embargo, después de una larga deliberación, acabaron ocupando la cuarta y la quinta posición.

El sistema de clasificación, basado en los llamados Victory Points, no responde simplemente a una suma de puntuaciones. Las posiciones que otorgan los jueces intervienen en el resultado final y pueden dar lugar a situaciones difíciles de interpretar desde fuera.

Pantalla de clasificación de la final femenina de Classic Slalom

El reglamento establece cómo se calcula la clasificación y el resultado final responde a esas normas. Lo difícil de entender es que deportistas y espectadores estén viendo unas posiciones en pantalla que parecen definitivas y que, después de la deliberación, el orden sea diferente. Quizá el problema no esté en cómo se puntúa, sino en cómo se explica lo que está sucediendo. Porque una cosa es que las reglas sean claras y otra que quienes están siguiendo la competición puedan entender, en cada momento, qué significa realmente la clasificación que tienen delante.

Mientras tanto, los deportes de equipo siguen avanzando.

Las selecciones españolas de hockey línea superaron con comodidad sus respectivos cuartos de final y ya están en semifinales. También la selección sénior femenina de hockey sobre patines tiene asegurado su lugar en semifinales, que disputará dentro de dos días.

Los chicos del sub-19 de hockey sobre patines afrontarán ahora un cruce ante India que, sobre el papel, parece bastante asequible.

Y así, casi sin darnos cuenta, vamos acercándonos a las jornadas decisivas.

Es una sensación extraña. Durante el día quieres que llegue el siguiente partido, que avance la competición, que aparezcan las semifinales y las finales. Pero al mismo tiempo te gustaría que todo fuera un poco más despacio.

Porque cada jornada que termina nos acerca también al momento en que algunos de los que ahora compartimos desayunos, autobuses, pabellones y cenas harán las maletas para regresar a casa.

Durante unos días acabamos formando una pequeña comunidad. Nos encontramos por los pasillos del hotel, preguntamos por los resultados de modalidades que no son las nuestras y terminamos celebrando las victorias de gente con la que apenas habíamos coincidido antes de llegar.

Y cuando empiezas a acostumbrarte a todo eso, el calendario te recuerda que tiene fecha de caducidad.

Por suerte, estos World Skate Games también tienen algo que ayuda a compensarlo: mientras unas competiciones terminan y algunas selecciones se despiden, llegan nuevas modalidades, nuevos deportistas y otras historias por descubrir.

Quizá sea una de las cosas que más me gustan de estar aquí, a pie de pista.

Hoy, además, he publicado una de esas historias que llevaba tiempo queriendo contar. La de Bernat de Pablo, médico de la expedición española y compañero de tantos campeonatos.

En ella hablamos de su trabajo, de todo lo que sucede alrededor de una competición y de esa convivencia que termina siendo tan importante como los propios resultados.

Seguimos sumando jornadas. Y aunque mañana volveremos a querer llegar a todas partes, quizá lo mejor sea no tener demasiada prisa por llegar al final.

Aquí puedes ver las imágenes del día →