A estas alturas de los World Skate Games, lo complicado ya no es decidir qué competición merece la pena seguir. Lo complicado es elegir a cuál puedes llegar.
Hoy ha tocado volver a saltar entre modalidades, con la agenda llena de competiciones y esa sensación, cada vez más habitual, de que mientras estás fotografiando una cosa están sucediendo otras a las que también te gustaría asistir.
La jornada empezó con los derrapes de Inline Freestyle y con Enrique Rubio, que ha conseguido la medalla de plata en el que, según él mismo me ha contado, será su último Mundial. Con 29 años y una larga trayectoria entre los mejores, Enrique ha decidido cerrar esta etapa. Hemos coincidido en campeonatos desde Nanjing 2017 y su despedida merece algo más que unas líneas en este Diario. Habrá tiempo para contar su historia.
El Inline Freestyle nos dejó también otra plata, la de Julián en salto júnior. Una medalla que, esta vez, no pude fotografiar. Las coincidencias de horarios tienen estas cosas: por mucho que intentes organizarte, no siempre puedes llegar a todas partes. Y el patinaje artístico sumó otro oro, el de India en Artístico Inline.
En hockey línea, una de cal y otra de arena. Las sénior femeninas vencieron 3-0 a Estados Unidos y estarán en la final. Los júnior masculinos, en cambio, cayeron 3-2 frente a Francia y tendrán que disputar el partido por el tercer y cuarto puesto. Dos partidos, dos desenlaces muy distintos y las mismas ganas de seguir compitiendo.
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El día terminó con el hockey sobre patines y la selección SUB19 masculina, que se impuso 16-1 a India en un partido de trámite. Un cierre bastante más tranquilo desde el punto de vista deportivo, después de una jornada de desplazamientos, competiciones y resultados que se iban sucediendo casi sin dar tiempo a asimilarlos.
Pero mientras unas competiciones avanzan, otras están pendientes del cielo. El tiempo ha obligado hoy a suspender numerosas pruebas al aire libre y empieza a existir una preocupación real por saber si habrá margen para celebrarlas todas. Especialmente para quienes ya han superado las clasificatorias y ahora ven peligrar sus finales.
Y mientras algunos empiezan a hacer las maletas, otros acaban de llegar. Entre ellos, mis amigos del alpino en línea, dispuestos a darlo todo en el cerro, en una pista que, por lo que se comenta, no parece que vaya a ser sencilla.
Y esta noche, una de esas coincidencias que tampoco son habituales por aquí: los cinco del equipo de comunicación hemos terminado encontrándonos en el hotel. Con tantos horarios, sedes y competiciones diferentes, no siempre resulta fácil estar todos juntos. Hoy, al menos, ha habido ocasión de hacerse una foto.

Así son estos World Skate Games. Unos celebran, otros se despiden, algunos llegan con toda la ilusión por delante y otros esperan, simplemente, que el tiempo les permita competir.
Mañana volveremos a mirar la agenda. Y también al cielo.



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